lunes, 30 de abril de 2018

Karl Marx para 2º de Bachillerato, por ejemplo


Diferencias y similitudes con...

NIETZSCHE
Diferencias:
Rechazo del irracionalismo (Nietzsche) que afirma que la vida es devenir, la realidad es contradicción sin fin (voluntad de poder). La filosofía como lenguaje tiene carácter metafórico, interpretativo. Renuncia a la idea de verdad. La realidad (Marx) es contradicción, pero la historia tiene una meta que es el fin de las contradicciones (Estado comunista). La Filosofía desvela la realidad, diferenciándose de la falsa conciencia o ideología. Reivindicación de la idea de Verdad.
Rechazo del aristocratismo moral y defensa de la igualdad como valor moral. Defensa de la idea de Humanidad que en la sociedad capitalista se concreta en la dictadura del proletariado y la destrucción de la propiedad privada. Mientras que la moral de Nietzsche es individualista, la moral de Marx es universalista (búsqueda del bien común).
La historia tiene una meta, un sentido: el estado comunista. Mientras que para Nietzsche, no hay una única meta. La idea de eterno retorno implica una visión cíclica de la historia. No existe el progreso. Valor del instante, del presente frente al futuro o al pasado.
El trabajo como actividad humana esencial (Marx). Para Nietzsche el ser humano es esencialmente creador. Se define por su afán de ser más, y la actividad que mejor recoge este sentido es el arte: el arte es el modelo de vida humana, no el trabajo. El trabajo se relaciona con la supervivencia. El arte con el vivir creador. Marx está mas cerca del evolucionismo darwiniano que Nietzsche.
Semejanzas:
La idea del hombre como ser activo: la importancia de la Acción sobre el Pensamiento
La filosofía como actividad crítica de la cultura, de la sociedad, la moral, la religión....
La critica a la religión: nihilismo (Nietzsche), alienación (Marx)
La idea del superhombre y la sociedad comunista como acontecimientos referentes al futuro.

Relación Marx y Nietzsche
 
Marx y Nietzsche son dos filósofos del siglo XIX encuadrados en la filosofía alemana contemporánea. Han sido calificados por la crítica moderna  como "maestros de la sospecha", porque ambos analizaban y denunciaban la alienación sufrida por el hombre de su tiempo. Si bien Marx situaba el origen de esa alienación en la estructura económica de la sociedad de su época, es decir en las contradicciones existentes en el modelo de producción capitalista, Nietzsche, por su parte, con una sólida formación filológica, hacía hincapié en los aspectos netamente culturales y Morales.   Tanto Marx como Nietzsche reclaman una superación de la alienación, pero lo hacen por caminos muy diferentes e incluso contrarios entre sí: si la aspiración de Marx era el logro de la igualdad social en la sociedad comunista, Nietzsche aspiraba a superar todos los que él consideraba igualitarismos, caracterizados por vivir "la moral del rebaño”, y entre los que incluía el comunismo, el cristianismo y la bandera del mundo burgués, es decir, la ciencia, la ilustración, el racionalismo en general. En este sentido, si la postura de Marx todavía es en cierto modo racionalista (no en vano el proyecto filosófico de Marx aspira a hacer ciencia: ciencia social), la filosofía de Nietzsche vive sumida en el irracionalismo.  Pero, en cualquier caso, ambos reaccionarían también frente al positivismo de finales del siglo XIX, que centraba la posibilidad de un discurso verdadero únicamente en el seno de la ciencia natural (cientificismo). Pero Marx y Nietzsche se apostarían de manera diferente frente al modelo epistemológico de la ciencia natural: mientras Marx defendía la posibilidad de una ciencia de la sociedad, lo que se conoce como el materialismo histórico, al que sumaba la utopía comunista, Nietzsche reaccionaría acostando la filosofía con la literatura y alejándola absolutamente de la ciencia.
 No obstante, los dos encontrarían motivos para criticar la posición no sólo de la ciencia sino especialmente de la filosofía que les precedió, a la que tildaban de idealista. Si Marx, contra el hegelianismo en general, aseguraba que hasta ese momento la filosofía solo había hecho que interpretar la realidad, pero que sin embargo la tarea seguía siendo la de transformarla, Nietzsche, en cambio, interpretaba tal idealismo como la hegemonía cultural y moral de un error: el error de Sócrates, el triunfo de lo apolíneo frente a lo dionisiaco, confirmado primero por el platonismo y después por el triunfo de la "moral de los esclavos" propia del judeocristianismo. Así, si Marx se lanza a hacer política, economía y filosofía de la historia (todo eso entraña el materialismo histórico), Nietzsche elabora una "genealogía de la moral" cuyo resultado es la crítica del nihilismo y el anuncio del "superhombre" como superación de esa situación de crisis cultural y moral.   Estos dos filósofos han tenido gran calado en las ideas no sólo filosóficas, sino también políticas, del siglo XX: Marx fue el fundador del marxismo, mientras que la filosofía de Nietzsche fue falseada y manipulada por el nazismo.
 


viernes, 10 de noviembre de 2017

UNIDAD 3. El conocimiento

En el apartado 1.1 y 1.2 del libro de texto hay una definición de conocimiento y una clasificación de los grados del conocer. Haz un resumen y cuélgalo bajo el título de "El conocimiento"

martes, 31 de octubre de 2017

El método de las ciencias.

El alumnado de 1º de bachillerato de ciencias físicas y biológicas harán un resumen del apartado 2.2 de la página 41 del libro de texto.
El alumnado de 1º de bachillerato de sociales y humanidades harán un resumen del apartado 2.3 de las páginas 42 y 43 del libro de texto.

viernes, 27 de octubre de 2017

Clasificación de las ciencias

El alumnado de 1º de bachillerato publicará un post con la clasificación de las ciencias. Si fuera posible se añadiría una imagen lo más similar posible al apartado del libro de texto.

martes, 24 de octubre de 2017

El método de las ciencias formales

Los alumnos y alumnas de 1º de bachillerato buscarán y publicarán en el siguiente post o entrada las definiciones de: 1) Corrección y consistencia, y 2) Completitud. Tened en cuenta que nos estamos refiriendo  a los requisitos fundamentales de las ciencias formales.

Qué es Filosofía

El alumnado de 1º de Bachillerato deberá publicar en el tercer  post un mapa del mediterráneo oriental o de la Magna Grecia con aquellos primeros filósofos (entre otros los presocráticos).

martes, 17 de octubre de 2017

Qué es filosofía

Habermas: filosofía y democracia

Aquel que ha enseñado por muchos años filosofía comienza más que a leer, a releer los textos que más le han interesado, no obstante la tendencia hacia las novedades filosóficas es algo, siempre criticable, pero que no se puede negar.
En estos días cayó en mis manos una serie de conferencias de Jürgen Habermas dictadas en la Paris IV-Sorbonne.
Es sabido que junto con Kart-Otto Apel son los últimos representantes de la Escuela neomarxista de Frankfurt y que sus tesis estuvieron dirigidas a superar el paradigma de la conciencia inaugurado por Descartes y continuado por Kant, para hacer depender la racionalidad no ya directamente del sujeto sino de la intersubjetividad para encaminar el pensamiento a un descentramiento del yo.
La denominada ética del discurso es la teoría filosófica que proponen.
¿Qué quiere decir esto? Que a través del debate, de la discusión – Diskurs en alemán no tiene el mismo significado que discurso en castellano- entre iguales y apoyados en una moderada racionalidad llegaremos a una universalidad plausible. “El discurso supone dos condiciones: 1) que todo participante individual sea libre, es decir que pueda decir sí o no. 2)  que actúe a través de un acuerdo razonado, buscando soluciones racionalmente aceptables. La primera condición expresa la libertad comunicativa y la segunda, consiste, principalmente, en una orientación hacia el consenso”.[1]
Las pautas o normas morales no surgen como en Kant de una conciencia autónoma sino de la acción comunicativa que produce el debate comunitario.
La propuesta de Habermas es una propuesta Ilustrada pero aggiornada por sus referencias frecuentes a la socialdemocracia y a los derechos humanos. Él sostiene expresamente que el ideal moderno de la Ilustración es emancipador cuyo problema es que aún no se han cumplido todas sus promesas de libertad e igualdad. En una palabra, es un proyecto aún no acabado y al que hay que completar. Y esa ha sido, específicamente, su tarea.
Nosotros, por el contrario, creemos que vamos de mal en peor por doscientos años de pertinaz proyecto ilustrado de democracia liberal y progresismo socialdemócrata. Y la solución es superar el proyecto moderno, no con más modernidad como pretende Habermas, sino con un proyecto alternativo y no conformista al orden de cosas tal como están.[2]
Al proyecto moderno de consumo oponemos austeridad;  al de progresivo crecimiento, decrecimiento; al de universalismo mundial, el de pluriverso; al de desarrollo por acumulación de riquezas, al del desarrollo a partir de la pobreza,  al del consenso, siempre de los lobbies y los poderos, el disenso del rebelde, y así en todos los ámbitos de hacer, del obrar y del pensar.
Termina el trabajo afirmando: “La filosofía y la democracia no solo comparten los mismos orígenes históricos, sino que, en cierto sentido, dependen una de otra” Y así cae Habermas en aquello que critica: en una arbitrariedad irracional e irreflexiva, pues nadie en su sano juicio puede hacer depender la filosofía de la democracia, que es una de las tantas formas de gobierno. Además, los filósofos griegos no fueron para nada demócratas. No lo fue Sócrates, ni Platón ni Aristóteles, ni Heráclito, ni Epicuro, ni ninguno de los más significativos.
Una vez más vemos como un renombrado y publicitado filósofo- hay que desconfiar de los filósofos que aparecen asiduamente en los medios- se equivoca cuando desciende a la realidad concreta.
[1] Habermas, Jürgen: La ética del discurso y la cuestión de la verdad, Paidós, Bs.As.2006, p.31
[2] Solo para limitarnos al ámbito estrecho de los partidos políticos y los trabajos en lengua castellana, cabe recordar el esfuerzo extraordinario de un García Trevijano dirigido a mostrar el paso indebido de los partidos a la órbita del Estado cuando su campo es el de la sociedad civil, el de Negro Pavón rescatando la idea de Estado-nación como el aporte más valedero de la modernidad, el de Fernández de la Mora y su observación sobre los partidos reducidos a oligarquías partidarias.